Helados!

El otro día estaba en plan experimentador y me decidí a probar suerte haciendo un par de helados:

Helado de gofio con piñones

Receta: http://www.mercadocalabajio.com/2012/07/helado-de-gofio-y-pinones.html

Está bastante bueno, pero ha quedado muy denso, lo cual hace difícil sacarlo del recipiente.

El segundo es un sabor que hace tiempo que echamos de menos, ya que en este país no se encuentra:

Helado de té verde

Receta de miguev: http://cocina.vilelachico.com/blog/2011/08/helado-de-te-verde-matcha/

Éste ha quedado bastante mejor de textura, y eso que durante la preparación se me cortó la crema y no se acabó de espesar (igual por eso no ha quedado tan denso). Lo que me ha quedado es un poco fuerte de matcha, sabe demasiado a té verde. Para la próxima vez pondremos menos.

Tarta heredada de peras

Heredada del early bird, elaborada con una lata de peras que nos dejó en herencia, con las especias que también nos dejó amablemente, e incluso en el mismo molde en el que fue elaborada la receta original. Auténtica y genuina, oiga.

La receta la podéis ver en el post original, no la voy a fusilar aquí, pa qué! Eso sí, nos hemos saltado el paso opcional de desmoldarla sobre la encimera, como podéis observar queda bien sacándola directamente sobre un plato (aunque el sabor igual no es lo mismo).

Experimentos culinarios: calabaza rellena

El original aquí. Como normalmente estas webs de televisiones cambian muy a menudo y los contenidos no suelen durar mucho, vamos a poner nuestra versión aquí porque esto está demasiado bueno como para perder la receta.

Ingredientes para dos:

  • 1 calabaza de esas naranjas alargadas (no muy grande, de menos de 1 kilo)
  • 1 diente de ajo machacado
  • 25g de mantequilla
  • 40g de nueces
  • 100g de queso azul o de cabra o lo que tengáis (nosotros usamos pecorino romano, la próxima vez probaremos con el de cabra)
  • 75g de bacon en taquitos o en tiras
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharada de miel (opcional)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

1. Partir la squash por la mitad y quitar las semillas y demás.
2. Poner el ajo y la mantequilla en el hueco de las semillas, echar un poco de aceite por encima, sal y pimienta.

3. Al horno a 190º por unos 45 minutos (hasta que esté blanda).
4. Freír el bacon hasta que quede crujiente (o utilizar el método early bird para churruscar bacon).
5. Sacar la carne de la calabaza con una cuchara en un bol. Machacar un poco y añadir casi todo el queso, las nueces, el bacon y el tomillo.


6. Rellenar la calabaza con la mezcla esta y espolvorear con el queso y las nueces restantes. Añadir la miel por encima (opcional, yo me olvidé de ponerla y la calabaza ya era bastante dulce por sí misma).
7. Al horno otra vez, 15 minutos y a comer!

Salmorejo

El amigo cree que puede superarnos dedicándose al innoble arte de copiar y pegar, aaaah, aficionadillos, tenemos muchas más recetas bajo la manga de las que te da tiempo a fusilar. Además, si seguimos a éste paso tendremos que descontar las fusiladas de la puntuación oficial, por lo menos la próxima invéntate alguna anécdota de cuando las estabas haciendo, como que el zulo salió ardiendo, o que el horno daba calambre, algo.

Pero al grano, os dejamos con una nueva herejía practicada sobre un plato typical spanish para adaptarlo a la escasez de ingredientes originales que padecemos en la isla. Esta es una de nuestras recetas favoritas, desde que estuvimos de vacaciones en Córdoba y re-descubrimos este plato que venimos haciéndolo muy a menudo (cuando tenemos jamón, claro).

Ingredientes (para dos):

  • 120 gr de pan duro (o pan de molde)
  • 2 ó 3 tomates maduros
  • un diente de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de vinagre de módena
  • pimienta y sal
  • 2 huevos duros
  • tiras de jamón serrano

Ponemos el pan duro en un vaso de batidora. Nosotros a veces lo hacemos con pan de molde normal, ya que aquí es muy difícil conseguir un pan decente, y queda igual de bueno. Otra cosa que solemos hacer cuando compramos pan de molde y se acerca la fecha de caducidad es dejarlo secar, y una vez se ha puesto duro tarda mucho más en estropearse (aquí, como por arte de magia, cuando el pan de molde llega a su fecha de caducidad se pone verde, al día siguiente ya no te lo puedes comer).

Añadimos un poco de agua, para que el pan se reblandezca (sólo si éste es duro, y muy poca, un par de cucharadas o tres). Luego las dos cucharadas de aceite y la de vinagre, el ajo, los tomates partidos en dos, la sal, una pizca de pimienta y un huevo duro (sin cáscara, se entiende). Lo pasamos todo por la batidora hasta que quede homogéneo. Corregimos de sal y de vinagre para dejarlo a nuestro gusto.

Servimos en platos y adornamos con el otro huevo duro picado y las tiras de jamón.

Salmorejo

Pancake Tuesday

pancakesEn Irlanda hoy es el día equivalente al jueves lardero (o día de la tortilla), básicamente el último día de abuso proteínico antes de la quaresma, especialmente en forma de alimentos hechos con huevo (en Catalunya es típico a parte de la tortilla comer también botifarra de huevo).

Aquí como el tema tortilla es una cosa moderna, la tradición es hacer pancakes, lo que sería el típico crêpe de toda la vida en Francia.

El año pasado ya hicimos los pancakes utilizando, cómo no, la solución para vagos. Este año, visto que la cosa no es tan difícil, hemos optado por hacerlos a la vieja usanza.

No voy a poner la receta porque es bastante trivial, a estas alturas ya espero de vosotros cierto nivel culinario en el que recetas de este tipo están superadas.

Gambas al horno con queso feta (Garithes Youvetsi)

Warning: este plato es adictivo!

Aaaah, esta es una de las maravillas que nos trajimos de Grecia y que cada vez que lo cocinamos nos traslada a parajes más soleados. Tuvimos la suerte de probar esta delicia el primer día de estar allí y, desde ese momento, la pedíamos casi cada vez que estaba en la carta (por cierto, en los menús solían escribirlo como prawns saganaki, no con el nombre raro que he puesto en el título) y no salimos hartos de ella ni mucho menos (de hecho, nos compramos dos libros de cocina griega para poder tener esta receta).

Para 2 personas

  • 180 g de gambas ya peladas o 300g de gambas con piel
  • 150g de queso feta
  • 200 g de tomate en lata troceado
  • 2 tomates pelados y cortados a rodajas
  • 1 cebolla grande troceada
  • 125 ml caldo de verduras (o vino blanco, normalmente no tenemos vino blanco para cocinar y le echamos caldo de verduras, con vino está más bueno, si es que eso es posible)
  • 1 diente de ajo majado
  • 1 guindilla pequeña machacada (opcional)
  • 1/4 cucharadita de miel
  • 1/2 cucharada de orégano
  • 1 ramillete pequeño de perejil fresco troceado
  • 1/8 de cucharadita (o menos si lo encontráis muy fuerte) de comino molido
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de oliva
  • Pan del bueno (imprescindible!)

Comenzamos poniendo un poco de aceite de oliva en una sartén y salteando las gambas. Si las compráis ya peladas y cocidas, que es por desgracia como las venden en la mayoría de sitios de aquí, no hace falta que las salteéis mucho, un par de minutos para que cojan colorcillo y ya. Si no están peladas, quitadles la vena que tienen en la parte de atrás antes de saltearlas durante 4 ó 5 minutos. Retirar las gambas en un bol y taparlo.

Limpiamos un poco la sartén para quitarle los restos de las gambas (con una servilleta de papel bastaría) y la devolvemos al fuego con una cucharada de aceite. Echamos la cebolla y la sofreímos durante unos 8 minutos, o hasta que esté doradita. Añadimos a continuación el ajo, el tomate de lata, el comino, la guindilla (si queréis que pique) y la miel. Se deja a fuego medio unos 8-10 minutos, hasta que se evapore gran parte del líquido. Después añadimos el caldo de verduras, el orégano, el perejil, sal (muy poca, que el queso feta es bastante salado) y pimienta negra al gusto. Dejamos que se vaya cociendo otros 8 minutos.

Mientras tanto, vamos preparando el queso feta. Basicámente se trata de trocearlo para mezclarlo con la salsa. A nosotros nos gusta bien mezclado así que lo machacamos bastante, pero había sitios que lo ponían con trozos grandes de queso, supongo que va a gustos. Podemos ir también pelando los tomates y partiéndolos a rodajas.

Encendemos el horno a 180 grados. Retiramos la salsa del fuego, la pasamos por la picadora (esto también es opcional) y la ponemos en una fuente de horno. Añadimos el feta y lo mezclamos bien. Sobre esta salsa vamos colocando las gambas ya peladas (podéis echar sobre ellas cualquier caldo que hayan soltado en el bol, le dará más sabor) y encima de todo las rodajas de tomate. Echar un chorrillo de aceite de oliva por encima.

Al horno 15 minutos y ya está!

Mientras el plato se va acabando de hacer al horno podéis ir descorchando una botellita de vino blanco de Santorini (je, je) e ir abriendo el apetito con unas olivas de Kalamata 😉 .

Se puede presentar con unos gajos de limón, está muy bueno echando un poco de zumo de limón por encima, aunque es totalmente opcional, y por supuesto, con pan del bueno para mojar, y es que sin pan no es lo mismo.

Variaciones: lo que está de vicio de este plato es la salsa, por lo que se pueden cambiar las gambas por cualquier otra cosa que os apetezca, nosotros lo hemos probado con pollo y estaba igual de bueno. Incluso la salsa por sí sola ya vale la pena, si sois vegetarianos 😉 o no tenéis nada más en la nevera.

Lo bueno de esta receta también es que se puede preparar con toda la antelación que quieras y dejarla justo antes del último paso. Y cuando llegue la hora de comer 15 minutillos al horno y listo.

Ensalada griega de berenjenas (Melitzanosalata)

Otra receta para el archivo universal, la primera de las que hemos “adquirido” para nuestro repertorio de nuestro periplo por tierras helénicas (sí, habrán más). Ésta la hicimos para la fiesta que organizamos en casa hace un par de meses.

Ingredientes:

  • Una berenjena asada (si puede ser a la brasa mejor que al horno, of course)
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharada de cebolla troceada muy fina (puede ser asada también o cruda, al gusto)
  • 1/2 ajo triturado
  • Sal y pimienta blanca
  • Medio limón pequeño
  • 1 cucharada de yogur griego
  • 1 cucharada de perejil troceado
  • 1 cucharada de aceite oliva virgen

Pelamos la berenjena y le quitamos las pepitas, todas las que podamos. Luego troceamos la carne en trocitos muy pequeños. Añadimos el ajo, la cebolla, el orégano, el perejil, la sal y la pimienta. Lo mezclamos todo muy bien. Añadimos el zumo del limón, el yogur, y el aceite de oliva y seguimos mezclando. Cuando esté todo bien mezclado lo probamos y añadimos zumo de limón y/o aceite hasta que esté a nuestro gusto (no pongáis mucho zumo de limón que quedará muy ácido).

Lo dejamos en la nevera unas horas y para servir podemos añadir un poco de yogur en el centro a modo de adorno junto con unas alcaparras, pimentón y un chorro de aceite. Y la ramita de perejil que no falte, en forma de trébol para que se note que estamos en Éire:

Opcional: en Grecia había sitios donde le añadían tomate troceado además de cebolla, también está bueno. Incluso con trozos de pimiento asado también.

Focaccia de avoca

Ésta es una de las recetas del libro que le regalaron a bea por su cumple que más nos gusta, voy a ponerla aquí con nuestras pequeñas variaciones para acordarnos más que nada, y porque el early ya nos gana en número de recetas, y no puede ser.

Así es como va a quedar, para que vayáis salivando:

Focaccia 2

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharaditas de levadura rápida (en el libro recomiendan levadura fresca, de la que se usa en panadería, pero nosotros sólo hemos visto una tienda en el centro donde la vendan, y nunca nos acordamos de pasarnos por allí)
  • 250 ml de agua templada
  • 450 g de harina fuerte para hacer pan
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal marina para adornar (maldon, ya puestos)

Opcional:

  • Tomates cherry
  • Tomates secos
  • Olivas
  • Romero o alguna otra hierba que os guste

Nosotros hacemos la masa con la breadmachine, un gran invento. Básicamente, se ponen todos los ingredientes dentro en el orden correcto, a saber: primero el agua, luego el azúcar y la sal, la harina, en en centro de la harina se hace un hueco y se coloca la levadura y, por último, dos cucharadas de aceite. El aspecto de los ingredientes antes de empezar es éste:

Ingredientes

Ponemos la máquina en el modo sólo amasar (dough en nuestro modelo), ya que no vamos a usar la breadmachine para hornear, y lo dejamos mezclando durante unos 15 minutos.

Si no tenéis maquinita, el libro recomienda disolver levadura un poco de agua templada y dejarla reposar 10 minutos. Mientrastanto mezclamos muy bien la harina, la sal y el azúcar. Añadimos el resto del agua, la levadura ya disuelta y el aceite y lo amasamos a mano durante 10-15 minutos.

Una vez amasado lo dejamos reposar 1 hora tapado. Nosotros lo dejamos tal cual dentro de la máquina, si no, lo podéis tapar con un film transparente de esos. Al cabo de esa hora, sacamos el pedazo de masa, que habrá subido como al doble y lo extendemos en una bandeja de horno. Hacemos marcas con los dedos para que queden huequecitos.

Si queremos darle un toque de sabor, es el momento de añadir cualquier ingrediente extra que nos parezca. En nuestro caso le pusimos unos tomatitos, unas olivas, tomates secos (estos hay que dejarlos en agua caliente un rato antes de usarlos para que se rehidraten) y unas hojotas de romero. Taparlo todo con un trapo de cocina húmedo y dejar reposar otros 20 minutos.

Precalentar el horno a 220º. Esparcir el resto aceite por encima, una cucharadita colmada de sal marina y al horno: 10 minutos a 220º y luego bajar a 180º durante otros 15 minutos.

Y ya lo tenéis, éste es el aspecto recién salido del horno:

Focaccia 1

Paellas?

En el centro comercial de St. Stephens green hay una tienda de outlet. Su especialidad es la ropa, aunque también hay una zona de juguetes, una de comida (donde hemos llegado a ver turrón, claro que comprar comida outlet, nu sé yo…) y otra de cosas del hogar. En ésta última, a veces nos encontramos cosas curiosas, como estas paellas del eroski:

Paellas

Como hace tiempo que txema me da la paliza para hacer una paella, al final nos compramos una, pero no de estas grandotas, si no una que había otro día de un tamaño más adecuado para dos personas.

Ahora sólo nos falta estrenarla 🙂 .

Brownie

Como últimamente no tenemos muchas novedades, básicamente estamos en proceso de preparación de nuestras merecidas, y casi inminentes por fin, vacaciones, voy a poner un post de esos de relleno, pero que son de los que más éxitos tienen a juzgar por las estadísticas: una receta de postres.

En este caso, el brownie que pudieron degustar los que vinieron a mi fiesta de cumpleaños. Allá va:

Ingredientes:

  • 110g mantequilla
  • 225g caster sugar
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 2 huevos + 1 clara de huevo
  • 75g chocolate en polvo
  • 110g harina
  • 1/2 cucharadita levadura
  • 1/2 cucharadita sal
  • 150g nueces de pecan troceadas

Engrasar un molde cuadrado, bueno, cualquiera vale en realidad pero el típico brownie es cuadrado.

Batir la mantequilla con los huevos, el azúcar y la vainilla. Mezclar el cacao, la harina, la levadura y la sal. Juntarlo todo y removerlo bien. Añadir las nueces y mezclarlas bien con el resto de la masa.

Volcarlo en el molde y al horno a 175 grados durante 25-30 minutos (lo típico, pinchar un cuchillo para probar que esté hecho). En el molde queda tal que así, antes de meterlo al horno:

Brownie, antes de hornear

Aquí podéis ver el resultado una vez desmoldado, y a medio empezar (ya habían llegado los primeros invitados):

Brownie, a medio acabar

La mejor forma de servir un brownie, por cierto, es caliente con una bola de helado de vainilla encima.

Bon appétit!