Operación árbol completada

Este año nos hemos adelantado un poco y ya tenemos el árbol a finales de noviembre.

Esta vez alan nos ha pedido una estrella para el árbol. De entre todos los colores disponibles, eligió una cartulina roja y nos pidió que le dibujáramos una estrella, que él la iba recortar y que luego la pondríamos en la punta. Así lo hicimos y éste es el resultado:

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como veis, parece que el rojo no le convenció demasiado y ahora tenemos una estrella gótica monísima.

¡Me piro vampiro!

Algo hay incubándose en el aire en este calor veraniego, una pasa que se me ha pegado. Hace un par de semanas que me armé de valor, me he acerqué a la oficina y lancé…

¡Dime adiós que me voy! – y me he quedado tan ancha.

Que quede claro, no estoy a disgusto, con la gente me llevo muy bien, no me pagan mal, tengo horario hiper-flexible, no trabajo mucho y la empresa está creciendo como nunca, contratando gente y sacando nuevos proyectos al mercado.

Pero no soy feliz.

Desde que estoy en esta empresa, 6.5 años, nunca me ha costado venir a trabajar, ni siquiera al final de las vacaciones. Me sabía mal no estar de vacaciones, pero no era un suplicio venir a la oficina. Era como volver a casa.

Hace tiempo que venir a trabajar se me está haciendo cuesta arriba, y eso no es normal. Antes que las cosas fueran a peor y me fuera de un día para otro he decidido hacer las cosas bien y dar el preaviso (el notice). Dejo la puerta abierta por si quiero volver, y tendré buenas referencias si vuelvo a trabajar en IT.

Unas de las cosas que siempre me sorprenderá agradablemente, es como se toman las cosas por aquí. Mis compañeros y jefes lo han entendido perfectamente, que si necesito tiempo me lo tome y si quiero volver avise, y si decido cambiar de rumbo completamente me desean lo mejor. Nada que ver con lo que tuve que oir cuando me vine a Irlanda, aquello de… ¡¡piénsatelo bien!! ¡¡que estás cometiendo el error de tu vida!! mira que como está el patio tendrías que dar gracias de tener trabajo, que ¡dónde vas tú a tu edad! y un largo etcétera.

De momento, hoy es mi último día, me voy de vacaciones y ya no vuelvo. Estaré un tiempo haciendo nada (al menos nada útil) y después ya veremos. Algo tendré que inventarme, porque en casa no aguanto mucho.

He visto que no soy la única, y me siento identificada con muchas de las cosas que comentan por aquí. Me quedo con una frase:

Tal vez vuelva mañana a mi carrera. Tal vez vuelva nunca. Tan solo sé que no quiero tra­ba­jar más. – Raúl Quirós Molina

Lo dicho, hay una pasa.

Mi nuevo Tardis

Esta mañana me he levantado con una grata sorpresa…

…un Tardis!

Su misión es guardar galletas, para lo cual es muy útil que sea más grande por dentro 😉

No hay dos sin tres

A las 2 operaciones que llevo estos últimos 2 meses, pasado mañana se le sumará una tercera.

Me tienen que extirpar un poco más de tejido chungo. Os preguntaréis por qué no lo quitaron todo en la última, y la respuesta es que el tumor no se aprecia a simple vista, cortan a bulto y tampoco quieren cortar más de la cuenta. Así que hasta que no han tenido los resultados de los análisis hechos al trozo que me quitaron, no han visto que quedan células tumorales en una parte de los bordes. Vamos, que no me queda otra que volver a pasar por la misma operación para quitar esos restos de marras.

Por lo demás estoy bien, casi en condiciones para volver a trabajar, y con bastantes ánimos dadas las circunstancias. Llevo una operación cada 4 semanas justas, no está mal para la edad que tengo. A este paso la cicatriz, hoy por hoy una delicada línea curva de 12cm bordeando el ombligo, va a acabar por juntarse con la de la cesárea. Este año me tendré que comprar un bañador de esos de yaya.

¡Esperemos que a la tercera vaya la vencida!

Ya iremos actualizando conforme vaya habiendo noticias.

Actualización: La operación fue muy bien y Bea ya se está recuperando en su suite con vistas al campo de golf. A ver si la sueltan pronto esta vez.

Desayuno inusual

Alan ha decicido hoy desayunar pimienta.

Habéis leido bien, pimienta que no pimiento.

Es la segunda vez que lo hace. Al menos esta vez lo acompañó con weetabix.

En reposo

En reposo, ese es mi estado actual. Y parece ser que lo va a ser durante una temporada.

Después de que me diagnosticaran una hernia justo al lado del ombligo, me sometí a una operación hace un par de semanas. Se suponía que volvería al trabajo el lunes siguiente. Y digo suponía porque resultó que el bulto en cuestión no era una hernia, así que lo que hicieron fué extirparme lo que pudieron en el momento. Desde entonces, estoy de baja y aún me quedan un par de semanas más.

He de decir que me encuentro bien, estoy dolorida y muy cansada a nada que haga, pero muy bien de ánimos. De momento estoy aprovechando el tiempo para aficionarme al fimo.

Esta mañana he estado en el hospital visitando al cirujano. Después de analizar el bulto han concluido que es un tumor benigno. Eso significa que me tienen que quitar los restos que dejaron en la primera operación, ya que tiene tendencia a reproducirse. La idea es quitar más tejido esta vez, y poner una especie de malla para impedir que me salga ninguna hernia en la zona.

Así que aún no me he recuperado de una operación y ya tengo la próxima en marcha. Pereza me da volver a pasar por la anestesia, las nauseas y los dolores de los primeros días, y más sabiendo que esta vez va a ser peor.

Espero que para junio ya esté todo solucionado, pero me espera un mayo, majo majo. A este paso me va a dar tiempo a volverme una experta en fimo.