Cambio de aires

Con esto del veranito y de ir para arriba y para abajo casi se me olvida comentar que me cambio de trabajo! Vale, se me ha pasado hasta el punto que ya llevo cuatro días en el nuevo sitio ;p y no había dicho nada aquí.

Anyway, el proyecto parece interesante y estoy aprendiendo muchas cosas nuevas en sólo cuatro días que llevo allí (y las que me quedan!) y eso me encanta (como diría el filósofo, cuando se me quiten las ganas de aprender mejor me rematáis pa que no sufra).

Bueno, cuando me haya dado tiempo a meterme en faena ya os haré un update de cómo me va yendo, de momento no hay mucho más que contar!

¡Me piro vampiro!

Algo hay incubándose en el aire en este calor veraniego, una pasa que se me ha pegado. Hace un par de semanas que me armé de valor, me he acerqué a la oficina y lancé…

¡Dime adiós que me voy! – y me he quedado tan ancha.

Que quede claro, no estoy a disgusto, con la gente me llevo muy bien, no me pagan mal, tengo horario hiper-flexible, no trabajo mucho y la empresa está creciendo como nunca, contratando gente y sacando nuevos proyectos al mercado.

Pero no soy feliz.

Desde que estoy en esta empresa, 6.5 años, nunca me ha costado venir a trabajar, ni siquiera al final de las vacaciones. Me sabía mal no estar de vacaciones, pero no era un suplicio venir a la oficina. Era como volver a casa.

Hace tiempo que venir a trabajar se me está haciendo cuesta arriba, y eso no es normal. Antes que las cosas fueran a peor y me fuera de un día para otro he decidido hacer las cosas bien y dar el preaviso (el notice). Dejo la puerta abierta por si quiero volver, y tendré buenas referencias si vuelvo a trabajar en IT.

Unas de las cosas que siempre me sorprenderá agradablemente, es como se toman las cosas por aquí. Mis compañeros y jefes lo han entendido perfectamente, que si necesito tiempo me lo tome y si quiero volver avise, y si decido cambiar de rumbo completamente me desean lo mejor. Nada que ver con lo que tuve que oir cuando me vine a Irlanda, aquello de… ¡¡piénsatelo bien!! ¡¡que estás cometiendo el error de tu vida!! mira que como está el patio tendrías que dar gracias de tener trabajo, que ¡dónde vas tú a tu edad! y un largo etcétera.

De momento, hoy es mi último día, me voy de vacaciones y ya no vuelvo. Estaré un tiempo haciendo nada (al menos nada útil) y después ya veremos. Algo tendré que inventarme, porque en casa no aguanto mucho.

He visto que no soy la única, y me siento identificada con muchas de las cosas que comentan por aquí. Me quedo con una frase:

Tal vez vuelva mañana a mi carrera. Tal vez vuelva nunca. Tan solo sé que no quiero tra­ba­jar más. – Raúl Quirós Molina

Lo dicho, hay una pasa.

Lunes

He estado trabajando maquinalmente, con el convencimiento que mañana tendré que rehacer parte de lo que he hecho hoy. Hacía mucho tiempo que no me veía en estas. No, no estoy cansada. Estoy exhausta.

El trabajar no es bueno para la salud. Un día de estos lo dejo.

Un nuevo año ajetreado

Siempre empiezo el año en septiembre, y este con más razón. Después de 7 meses he acabado la baja maternal. Eso se traduce por un lado en volver a trabajar y por otro en dejar al pinguino en la guardería.

Lo que más me preocupaba era dejar al enano, al fin y al cabo he empezado en tantos trabajos de cero que esto no iba a ser peor.

Alan, está como una rosa. Le gusta estar en sitios nuevos y con gente nueva así que eso no era un problema. Lo único que tardó una semana en habituarse a comer y dormir en la guardería, y a partir de ahí todo bien. Vamos probando distintas combinaciones de alimentos poco a poco y de momento no va nada mal. Esta semana toca patata, después de un comienzo un poco desastre, esperamos que mejore. Si no, pues a otra cosa, será por alimentos! Por otro lado, aprofitem la vinentesa para ver si conseguimos que en casa también duerma en la cuna él solo ¡que no nos pase nada!

Respecto al trabajo, efectivamente, no ha sido tan malo: algunas caras nuevas, muchos cambios en los proyectos que llevaba, y básicamente todo sigue igual. Después de un par de días de actualizar el ordenador y charrar con la gente, ya estoy en plena faena y con un proyecto nuevo sólo para mí. Promete ser interesante. De momento ya he pedido las vacaciones de este año, que no se diga.

Poco a poco me voy acostumbrando a ser persona otra vez. Me veo disfrutando del silencio mientras camino por el canal hacia la oficina, jaywalkeando cuando me parece oportuno ¡cuánto tiempo!

Así que eso es todo por hoy.

P.D: Este post lo debo de hace días, pero hasta que no he empezado a trabajar no he dispuesto de tiempo libre. Hay que joderse.

Drop the tie!

Parece que en mi empresa empiezan a tomarse medio en serio lo de subir puestos en la encuesta anual del “Great Place To Work”, y una de las medidas que han decidido tomar este año es la de relajar el código de vestimenta para los empleados que no estamos de cara al público.

Así que he metido la corbata en el cajón y hasta más ver (por lo menos hasta dentro de 6 meses que es cuando vuelven a revisar la norma y decidirán si seguimos así o si nos hemos columpiado demasiado y hay que volver al redil).

En fin, no deja de ser un detalle, que a la empresa no le cuesta un duro en nuestro caso, y que no entiendo porqué es tan difícil de conseguir (en España sólo estuve en una empresa que practicaba el business casual), al fin y al cabo llevar corbata no nos hace más inteligentes; aunque en muchas empresas que he conocido, lo importante no es que seas más competente o no, sino que lo parezcas y puedan colarte en un cliente a una tarifa lo más escandalosa posible, si para ello tienes que llevar corbata, pues la llevas!

Último día de curro de 2007

Y otro año que se acaba, como aquél que dice. Buff, y qué rápido que van!

FlakePara celebrarlo, nos han regalado una caja de chocolates, de su marca favorita, Cadbury. Bueno, más que de chocolates de barritas variadas de esas que son 99% azúcar y grasa vegetal (con distintas proporciones según el tipo de barrita) con “algo” de chocolate, todavía no entiendo que les encuentran.

Anyway, tis the season to be jolly and full of cheer, que dicen (a lo que algunos añaden and beer), así que mañana tengo la cena de navidad de empresa. Por suerte en mi empresa se lo toman con bastante relajo el tema y no hay que ir de etiqueta, ni hacer regalos del amigo invisible ni nada. Los representantes del club de saraos y fiestas se encargan de comprar una serie de regalos y mañana por la tarde habrá un los sortearán entre todos (yo no estaré, pero supongo que participaré en el sorteo). A las 6 cena y a las 9 copas (buff, no me acostumbro todavía a estos horarios).

Espero no estar demasiado destruido el viernes porque nos toca pillar un avión, por suerte es por la tarde, y el sábado a despertarnos escuchando a los niños de san ildefonso, y ya podremos decir que ha empezado la navidad!!

Ya he vuelto

Después de una semana más que agobiante ya estoy aquí de nuevo.

La semana pasada fuimos a hacer una instalación a casa del cliente. Con lo cual, de lunes a miércoles, estuve haciendo testing (sí, a estas alturas!) creando el ejecutable y demás historias (reservas de vuelos, hotel, cambio de moneda…). De culo.

El jueves me encontré con mi jefe directamente en el aeropuerto a las 6:30 (volvió la noche anterior de las vacaciones) para ir a Liverpool. Por suerte esta vez sí que me recogió el taxi. El planning era instalar por la mañana, y training esa tarde y el viernes por la mañana.

La base de datos y los usuarios de red no estaban creados, y el encargado de vacaciones. Empezamos bien. Después de sortear más o menos esto, la instalación la hicimos desde una sala de control (podemos llamarla nevera) desde unas maravillosas terminales colocadas en un rack encima de los servidores, as usual. Total, que estuvimos de pie, incluso de puntillas, y yendo de dicha nevera donde instalábamos la aplicación a otra (congelador) para configurar la base de datos (que no podían estar en la misma sala, no!). Además estuvimos sufriendo una presencia no deseable acompañándonos para abrirnos las 3 puertas que había entre la nevera y el congelador, las treinta y cuatro mil quinientas veces que fuimos de un lado a otro. Se postpuso el training de la tarde. Y mientras íbamos haciendo, había que dar conversación a las 2 personas que estuvieron con nosotros todo el santo día.

En resumen, la aplicación funcionó perfectamente, y todos los retrasos fueron debidos a problemas de conexión, permisos y demás. Un infierno.
Al final de un largo día pudimos, finalmente, irnos al hotel. Cena con los compañeros y a dormir. El viernes acabamos de comprobarlo todo, dar el curso, que fue muy bien, los usuarios quedaron contentos, que es lo que importa, y vuelta a casa.

Llegué, como a las 6 de la tarde, rota. El sábado seguía sin dar pie con bola. Hacía demasiado tiempo que no sufría tanta tensión. Ahora sé porqué me pagan.

Menos mal que el domingo pude volver recuperarme un poco, fuimos a casa de la triskyfamily a celebar el cumpleaños de Jimena y volver a ver a la gente me sentó estupendamente, pasamos una tarde muy divertida. Quiero ver esas fotos de los niños grande jugando con el Lego. ¡Gracias por todo!

Fin de la semana.

P.D: al que vuelva a poner training el mismo día que la instalación lo mato.

P.P.D: como cosa curiosa el viernes acabé hablando inglés con acento escocés. Y no, no sé cómo es el acento escocés, sólo sé que se me pegó 🙂 .