Finde en bcn

Este finde hemos estado en nuestra casita de veraneo, allá por el país ese que es ideal para hacer turismo. Sí, ese.

La verdad es que ha sido más estresante que otra cosa, porque se trataba básicamente de ver a la familia que ya nos empezaban a echar de menos. Y claro, como en semana santa tenemos otros planes y en verano tampoco nos van a ver el pelo por allí (con lo bien que se está aquí en julio y agosto), pues tocaba visita familiar y ya de paso hemo aprovechado para avituallarnos de viandas variadas que no se pueden encontrar aquí. Esta vez «sólo» hemos traído 15 kilos de comida, el límite que se podía facturar sin pagar 😉

Total, que no creo que volvamos a hacer la locura esta de ir a barna sólo para un finde, porque menudo estrés!!! El viernes salimos de currar hacia las 16h y llegamos a pillar el avión por los pelos (menos mal que fuimos al aeropuerto con un taxista pirata que nos vio a varios esperando en la parada del bus y nos ofreció llevarnos por el mismo precio que cuesta el billete de bus, que si no aún estamos esperando el puto autobús en la parada). Eso sí, llegamos antes de la hora prevista a Girona y nos fuimos a cenar con la familia de bea que nos fue a recoger al aeropuerto.

El sábado de shopping por barcelona (ya empezamos a acostumbrarnos a los precios de Dublin y eso es peligroso porque luego vas a bcn y parece todo tan barato que hay que contenerse para no gastarse el sueldo comprando tonterías), comer con unos amigos, comprar comida y cena con mi familia. Por supuesto, corriendo a todas partes.

Y el domingo, intentando no madrugar demasiado, hacer las maletas, paella con la familia de bea en el Montseny, tarde de charla y siestecilla (el único momento relajado de todo el fin de semana) y de nuevo al aeropuerto, comprar unas botellas de vino en el duty free y a esperar el avión que salía a las 21:40. Llegada a Dublin a las 23:30 casi, autobús al centro y, como perdimos el último tranvía que salía de Stephen’s Green pues tuvimos que pillar un taxi para ir a casa.

Llegada a casa hacia la 1. Evidentemente hoy estamos para tirar, y no porque en medio de todo ello nos haya pillado el cambio horario. La próxima vez, pillaremos al menos el viernes y el lunes de fiesta.

Web 0.666 beta

Padre, he visto el mal.

En la tarde de ayer, navegando infructuosamente por las inhóspitas y hostiles aguas del Averno en un intento de encontrar un lugar de desasosiego, donde descansar y hacer recogimiento durante los días en que celebramos la vida y muerte de nuestro señor que-ha-de-venir-a-redimirnos-de-nuestros-pecados- y-esperemos-que-sea-más-pronto-que-tarde-amén, vi el infierno pasar ante mis ojos. Sí, ya sé que para empezar nunca debí entrar en ese pozo ponzoñoso creado por el maligno, pero al fin y al cabo hay que conocer al enemigo para poder combatirlo más eficazmente.

Y, después de adentrarme en sus dominios, estoy consternado. Dicen que el mal puede tomar muchas formas, padre, y creo que en este siglo de decadencia moral éste ha tomado la forma de diseñadores web. Durante mi periplo de unas pocas horas, que se me hicieron eternas, vi pasar ante mis ojos todo tipo de pecados innombrables, desde cegadoras letras y fondos fluorescentes hasta tentadores formularios que me prometían el perdón eterno a cambio de mi sagrada tarjeta de crédito sin ofrecerme protección de ningún tipo (otro pecador), pasando por los hipnotizantes estandartes al viento, el irritante menú flotante, la insultante lápida de letra ilegible para llamar la atención del dios pagano google, … no puedo seguir, las voces en mi cabeza están empezando a gritar, y eso que todavía no he mencionado a los “intuitivos” portales de los ayuntamientos que salpican el bonito paisaje de la piel de toro.

Algunos lugares gozan del dudoso privilegio de incluir entre sus dañinas páginas casi todos los pecados capitales. Por no hablar de lo difícil que parece para algunos poner un calendario, gregoriano claro, para seleccionar fechas que funcione decentemente.

Y lo peor de todo, padre, es que muchos de los perpetradores de semejantes aberraciones se anuncian como sus orgullosos creadores, y tienen empresas con nombres acabados en palabras acuñadas en lo más profundo de los siete infiernos como “consultoría” o “desarrollo”. Aaaah, pena que ninguno de ellos tenga la palabra “diseño” entre sus máximas. Es que no hay vergüenza en este mundo?

Temo que yo ya estoy perdido, mi mente divaga entre giros infinitos de fotos animadas con flash y fechas del calendario que bailan y saltan hacia delante y hacia atrás, rebelándose ante los límites impuestos por el tiempo, el espacio y las variables de sesión que parece que nadie sabe usar. Incluso me están entrando ganas de insultar a alguien.

Por suerte, dicen que el bien y el mal siempre mantienen un equilibrio (paganos!) y puede que haya esperanza para mí, porque por cada diseñador web maligno tiene que haber por fuerza alguno bondadoso (por favor, aunque sea en proporción uno a diez).

Esto es Irlanda…

El tiempo está loco, debe ser para honrar al santo patrón de Irlanda pero hoy ha empezado haciendo un sol que te cagas (aunque con viento), han caído algunas gotillas (pocas porque yo no lo he visto, sólo he notado el suelo mojado) y ahora está nevando ha nevado. Sólo ha durado 10 minutos pero ha llegado a nevar con fuerza.

Flipante, esto ya no me lo esperaba a estas alturas de la primavera!

Hemos hecho unas foto para el álbum.

Nieve en Dundrum

Nieve en Dundrum 2

Puesta en producción

Pues ya estamos en marcha!!!!

Al entrar en esta empresa me encomendaron una nueva funcionalidad de un aplicativo ya existente. Hace 2 semanas que acabé de programarlo todo, y tenían que haberlo probado intensamente. Efectivamente, digo tenían porque no lo hicieron.

La cuestión es que la puesta en producción iba a ser ayer martes 13 (uuuuh). Y el viernes pasado me informan que la base de datos en la que se tienen que instalar es diferente de la que he utilizado para desarrollar. ¿Algún motivo oculto por el que no hubiésen podido decírmelo antes? Tampoco hubiera cambiado mucho la historia, al fin y al cabo hasta el mismo viernes no me han dado acceso a la otra base de datos.

Conclusión: el viernes me tocó currar hasta las 19:30, (y sí me quejo de la hora, a salir pronto sí que se acostumbra uno fácil), lo que es peor, también trabajé el domingo unas 7 horitas y este lunes hasta las 20:00. Y no sólo con el cambio de base de datos sino también con cambios de funcionalidad de ultimísima hora. No parece que sea tan diferente de España en esto, ¿verdad? La diferencia está en que te dan las gracias, te pagan el taxi de vuelta y me tomaré este viernes de day off a cambio.

Pese a los cambios de última hora, las prisas y la desorganización (cuando mis jefes llegaron el martes al cliente para instalar les dijeron que no tenían permisos y perdieron toda la mañana hasta que alguien les autorizó) parece que el proceso está instalado y funcionando. Así que daremos gracias y a otra cosa.

Acabando la semana

Bueno, pues ya estoy haciendo tiempo para acabar la semana. Ayer, como contaba en un post anterior, tuvimos la tan esperada fiesta oficial de lanzamiento del proyecto (después de dos celebraciones no-oficiales), por lo que hoy no estoy para muchas tonterías, así que no creo que esta tarde haga mucha cosa productiva ya. La verdad es que lo de anoche tampoco fue tan mal, pese a que cometí el error de sentarme en la mesa de los bebedores (me di cuenta del error cuando antes de que nos trajeran los postres pedimos la n-ésima ronda de cervezas y nos dijeron que nuestra mesa ya había llegado al límite) conseguí aguantar sin beber demasiado (ayudó el hecho de que el vino estaba horroroso) y hoy estoy mejor de lo que me esperaba.

Además esta tarde tenía una reunión para hablar de temas insustanciales tipo clima laboral y al final se ha suspendido porque la persona que la organizaba no ha venido y nadie sabe dónde está. Al más puro irish style. En fin, me he sentido como en la universidad cuando no venía un profe:

– Shall we go? We’ve been here for 15 minutes.

– We’ll wait five minutes more and then we’ll leave

– I’ll try to find someone who can tell us what’s going on (the typical ball)

– …

Y así hemos estado al final 40 minutos, hasta que ha venido alguien (a la que habían llamado por teléfono) a decirnos que no encontraban al profe host. Hemos sido demasiado buenos, debimos habernos ido a los 20 minutos, pero creo que había gente que no tenía tampoco demasiadas ganas de volver a trabajar.

Adaptación

Después de todo este tiempo por aquí, me he acostumbrado a muchas cosas, unas insignificantes otras no tanto.

Por ejemplo, me he acostumbrado a comprar los alimentos habituales en los lugares más insospechados, ya miro primero a la derecha al cruzar la calle (hasta sueño que los coches van por la izquierda!), me voy haciendo con el tiempo (lo que hacen unas buenas medias, un par de guantes y un gorro!) hasta el punto que ya no uso paraguas (total con el viento que hace pa qué) y hasta me sorprendo si oigo algún programa por la tele en castellano.

Sin embargo no me acostumbro a otras tantas cosas: que me llamen vitrix (me sigue sonando a colirio, por suerte mis compañeros se van acostumbrando a llamarme sólo bea), a tomar té (lo seguiré intentando pero no prometo nada), a la guinness (esto creo que no tiene arreglo) y, por descontado, ni de conya me he adaptado al ritmo de bebida de los oriundos.

Pero, sobretodo, no me acostumbro a la falta de persianas. Amanece muy temprano, y por si eso no fuera suficiente, estamos en un complejo residencial de esos que mantienen todas las luces encendidas siempre, así quepor la noche, entra mucha claridad. Para remediarlo hemos implementado (que se note que somos ingenieros, joder!) varias soluciones imaginativas, a saber:

  1. tenemos la opción almohadas-al-poder que pusimos en práctica durante unos meses. Inconvenientes: es un coñazo poner y quitar 7 almohadas y 2 cojines cada día; además las fundas empezaban a criar algo de moho. No sufráis tenemos al menos 3 almohadas y 8 cojines más.

    Persianas v1

  2. y tenemos la opción aprovechar-el-cartón-de-la-caja-de-la-tele que da como resultado el que podéis observar. Inconvenientes: también es un coñazo quitarlos y ponerlos cada día (a cambio no crian moho), y después de unas semanas el cartón ya no aguanta como al principio. La foto está desactualizada, ya necesitamos las 2 almohadas que veis y 2 cojines más para aguantar los cartones en su sitio.

    persianas.jpg

Supongo que la siguiente aproximación será comprarnos unas cortinas completamente opacas de una puñetera vez y dejarnos de tonterías.

Hangover weekend

Como podéis adiviniar por el título del post, este fin de semana ha sido durillo.

El viernes nos fuimos de copas con los compañeros de trabajo de Bea, y como suele pasar cuando salimos con oriundos la cosa se fue un poco de madre. Esta vez nos centramos en beber vino en lugar de pintas y por suerte hubo algo de comida durante la noche lo que ayudó a que no acabaramos tan mal.

Al día siguiente se juntó la esperable resaca con un resfriado que llevaba incubando desde hacía un par de días y me dejó planchado. Como habíamos quedado con Bea y Fredi tuve que hacer un esfuerzo supremo para salir de casa e ir hasta el centro de Dublín con el sol taladrándome la cabeza (me tengo que comprar unas gafas de sol) y a falta de una medicina más adecuada para el día después, tuve que conformarme con un par de frenadoles. Éstos hicieron suficiente efecto como para que, pese a que no estaba en mi mejor momento, consiguiese disfrutar de una muy agradable comida/merienda.

El domingo no estaba mucho mejor, aunque la resaca había desaparecido el resfriado seguía empeñado en hacerme la puñeta. Sólo salimos de casa cuando dejó de llover para ir al tesco a comprar. Aún así hacía frío y no me sentó muy bien.

Hoy ya estoy un poco mejor, como no, el resfriado empieza a remitir en cuanto tienes que trabajar. Encima me acabo de enterar que este jueves tenemos la fiesta oficial de celebración de la entrega del proyecto. Me temo que la resaca del próximo fin de semana va a empezar ya el viernes…

Ya es primavera

Primavera, de Claude (Oscar) MonetPues sí, ya sé que teóricamente lo de las estaciones tiene que ver con la cosa de los equinoccios, el movimiento de la tierra alrededor del sol y demás. Pero aquí no se dejan influenciar por esas cosillas de los astros y han decidido que es mucho más fácil empezar las estaciones a primero del mes que toque. Así, la primavera empezó el pasado jueves, el verano empieza el 1 de junio, etc. A eso le llamo yo redondear.

Ahora empiezo a entender porqué la primavera empieza tan pronto en el corte inglés, porque los ingleses la empiezan antes de verdad!

Rugby de alto riesgo

Estas semanas se está jugando el torneo de las seis naciones. El rugby es uno de los deportes favoritos de aquí y este año hay mucha espectación en torno al torneo porque es la primera vez Irlanda juega los partidos en casa en el Croke Park. Y también es la primera vez que se juega un deporte no-irlandés (es decir no Fútbol Gaélico o Hurling) en el mismo. A lo que iba, mañana juegan Irlanda contra Inglaterra, y hay cierta polémica aquí liada porque eso significa que sonará el himno inglés en el estadio.

Esto no sería mayor problema si no fuera porque en dicho estadio en 1920 unos policías ingleses entraron durante un partido y mataron a 13 personas, inluído uno de los jugadores. Y claro, hay ciertas rencillas sobre el tema y ha habido polémica durante toda la semana.

Hoy un compañero de trabajo me recomendaba que mañana no me acercara al centro, porque se prevee follón con los ingleses, el estadio está al norte pero puede haber lío hasta O’Connel Street. En fin, nosotros iremos a la quedada de spaniards y supongo que no habrá problema porque estaremos al sur del río (esperemos que la sangre no llegue al mismo) y además en el Market Bar no hay ni tele con lo cual no creo que haya ningún hooligan despistado por allí (¿se llaman hooligans a los supporters de rugby también?).

El premio Turing 2006 para una científica de IBM

Hoy leo en un par de periódicos que existen unos premios que serían el equivalente a los nobel pero en la rama de la informática (la pregunta es, no existe un nobel de informática, es que no es una ciencia?) y que se llaman Turing (casualmente esta semana me he enterado de quién era el Turing ese, es lo que tiene estar en esto de la informática de intruso, que no me entero de todos los entresijos de la misma 🙂 ). Por cierto, el premio está dotado con 100.000$, no está mal.

Pero eso es meramente anecdótico, lo que me ha parecido curioso de la noticia son dos cosas: una que es la primera vez en 40 años que se lo dan a una mujer, Frances Allen, una científica ya retirada de IBM. Si hasta en campos punteros y teóricamente ultra-modernos e innovadores como éste prima el machismo, creo que ya puedo abandonar la poca confianza que me quedaba en la raza humana; somos lo peor.

Y dos, las filigranas que hacen normalmente los medios para acercar esto de la informática a las masas. En este caso, La Vanguardia trata de explicar le han dado el premio a esta mujer por:

«sus trabajos para optimizar los programas que traducen lenguajes informáticos entre sí»

Lo cualooooo???? En El País parece que lo explican un poco más:

«un método específico para ejecutar un programa sobre varios procesadores. La Ptran (Parallel Translation) […] permite descomponer un problema de calculo complicado en subproblemas, que puedan ejecutarse en paralelo en varios procesadores»

Aaaaaah, ahora puedo ver de dónde viene lo de «traducción» de lenguajes informáticos. Ya por curiosidad, en la página oficial del premio dice:

«For pioneering contributions to the theory and practice of optimizing compiler techniques that laid the foundation for modern optimizing compilers and automatic parallel execution.»

Buff, pues ahora no sabría qué decirte, ya me imagino que traducir optimizing compiler techniques a lenguaje profano debe ser complicado, se podría incluso decir que lo que hace un compilador es traducir un lenguaje de alto nivel a uno de bajo nivel. Vaaaale, admito que la primera interpretación podría ser válida, aunque está tan simplificada que yo no la he entendido hasta que no he leído la descripción original, con lo cual, si yo no lo he entendido y a un profano le va a sonar a chino le pongas lo que le pongas, no sé si hacía falta tanta traducción, valga la redundancia.

Pues nada, enhorabuena a los premiados.