Hoy ha sido mi primer día de trabajo, la verdad es que después de tres meses de vacaciones no ha sido tan duro como esperaba 😉
Básicamente, me he pasado el día instalando la aplicación (me ha llevado al menos una hora al teléfono con Helpdesk) y leyendo documentación. En fin, un poco aburrido por esa parte, pero el hecho de la novedad (cuantos años sin empezar en un sitio nuevo!!!) ha propiciado que no se me hiciera demasiado pesado.
Por otro lado, ya me he enterado de algunas cosas interesantes, como que el horario es flexible: puedo entrar de 8 a 10 y salir justo 8 horas después, incluyendo la comida y los cafés porque (esto creo que no lo había contado y ahora voy a dar un poco de rabia a mis ex-compis de trabajo) mi jornada laboral es de 7 horas y 15 minutos al día.
Condiciones a parte, una de las principales diferencias que he visto respecto a Spain, y que ya era de esperar, es que las comidas no son un evento tan social como allí; la gente baja a comer a su rollo (tenemos cantina dentro del edificio) y, aunque bajen varias personas a la vez, conforme van acabando se piran y no esperan a que hayan acabado los demás del grupo. También están, por supuesto, los que pillan un sandwich y comen delante de la pantalla.
Al menos tienen la costumbre de bajar a tomar café por la mañana y por la tarde, algo que no me esperaba y que creía que era más typical spanish que otra cosa. Me alegra que aquí también se hagan estos descansillos para comentar el partido del fin de semana o el inminente comienzo de la Ryder Cup.


