Staff reviews

Bueno, estamos de nuevo en la época del año en la que en las empresas más o menos grandes toca inciar el proceso de revisión del desempeño de los empleados.

Yo ya estoy acostumbrado a todo este rollete, viniendo de una consultora, aunque a lo que no estoy tan acostumbrado es a que sea algo rápido y sencillo.

En mi anterior empresa todo ésto estaba hiper-procedimentado y había toneladas de documentación disponible sobre qué se esperaba de uno antes, durante y después del proceso. Básicamente yo creo que tanta documentación les servía para tener siempre alguna excusa en la que escudarse para no darte lo que pedías (es que no cumples la condición 18.2, enmienda 3a, y es im-pres-cin-di-ble para que te subamos de nivel, pero gracias por concursar.)

Aquí, de momento, lo único que me ha pedido mi manager es que le haga una descripción de las principales tareas que hice el año pasado antes de reunirnos. Como no sabía a qué nivel de detalle lo quería, le he envíado media página de rollete (no está mal para cuatro meses que llevo aquí) en el que he conseguido meter la palabra proactively de forma casi natural (todavía no he perdido el toque) aunque me da la impresión de que el tío sólo quería un resumen de un par de líneas. Así me ve entusiasta y, la verdad sea dicha, que por primera vez en años no afronto uno de estos procesos sin la sensación de que estoy perdiendo mi tiempo para nada.

Aunque luego no consiga mucha cosa porque llevo poco tiempo aquí, al menos hacer el documentillo éste no me ha llevado más de media hora, no como antes que perdía horas en revisar requisitos, argumentar lo que pedía, revisarlo con mi coach, corregir lo que a él le pareciera, revisarlo con el manager, vuelta a corregir y enviar para aprobación definitiva. Y luego a esperar semanas (o meses en alguna ocasión) a que a los señores evaluadores les pareciera bien comunicar los resultados de la evaluación; para que al final te llame el coach diciéndote que este año ha estado difícil, que te falta un poco de experiencia pero que trabajeremos sobre el tema y para el año que viene seguro que sí (ja!)

Bueno, ya os contaré qué tal progresa todo el proceso.

Primer día de trabajo

No ha empezado mal, me han hecho ir sobre las 12:00 y he estado configurando el pc con toda la calma. Me han hecho llevar una copia del contrato y los datos habituales, pps y cuenta bancaria. Total para nada, la persona que se encarga del tema estaba de viaje en Londres, y que hoy se va de fin de semana, así que supongo que lo revisaremos todo el lunes.

Otra cosa que me han pedido es el certificado de penales, que por lo que he mirado parece interesante conseguirlo desde aquí. Ya contaré el proceso completo más adelante en otro post.

Lo más curioso es que anoche ya fuí a mi primera cena de empresa (y sin haber firmado nada todavía!). Era una cena celebrada en honor a los 2 nuevos miembros, otro chico de ventas y yo. Fuimos 8 de los 10 que somos, y me lo pasé muy bien. No entendí ni el 20% de lo que se decía, pero con 2 escoceses, y una chica del oeste cerrado no esperaba entender mucho más, la verdad. Una pena. Como nueva incorporación española, me hicieron probar a mí el vino: un rioja del 2001, un poco fuerte pero bien para acompañar la cena.

Hoy he llegado a las 10 (ayer ya me dijeron que no esperaban que nadie llegara pronto) y a las 11:30 mi jefe aún no ha llegado, con lo que estoy instalando cosas por instalar. Por no tener no tengo ni documentación que leer. Eso sí, tengo que entregar un programa a finales de febrero que aún no sé exactamente en qué consiste. Menos mal que me lo tomo con calma.

Lo que va de año (II)

Continuación del resúmen: segunda semana.

La semana pasada empezó con la entrevista que tenía que haber tenido lugar el jueves anterior. Esta vez se trataba de la empresa de mis sueños: se dedica únicamente a desarrollar software de integración de sistemas!!. No hubiera creido que existiese una empresa que se dedica en exclusiva a la integración. Después de hablar con los técnicos 40 minutos, hable con el project manager durante media hora. Tres días más tarde me dijeron que, si bien mi experiencia era muy buena, no encajaba con la manera de hacer de la empresa, lo que quiera que signifique eso, pero creo que cometí el error de decirles que no me interesaba viajar. Una pena oyes, porque más ilusión que yo no le va a poner nadie.

Luego tuve una segunda entrevista con la empresa de la semana anterior, esta vez con test de java, pensado para ver realmente que estás familiarizado con la filosofía java y no con los detalles puñeteros que siempre se olvidan después de no usarlos un tiempo. Hablé con ellos cerca de una hora y volvieron a hacer hincapié en mis condiciones como persona. Se nota que la empresa no es muy grande y que buscan a alguien que se lleve bien con ellos y que vaya a estar a gusto.

Y para acabar la semana, otra entrevista más, esta vez con el mismísimo diablo, y no me refiero al diablo que empieza por micro y acaba por soft (que por cierto están aquí al lado de casa y no hubiera estado mal) si no con el que empieza con acc y acaba con ture. Después de recorrer mi CV de arriba a abajo (lo habitual en todas) pasé al test de java, esta vez con un laptop. Nada de preguntas, en 60 minutos tenías que picar un programa desde cero y sin entorno de desarrollo. Pues nada, a programar como en la facultad, sólo que en lugar de con lápiz y papel, con el notepad y sin ratón (sólo touchpad). Eso sí, con conexión a internet. Un día de estos me dirán algo.

Cómo remate, tengo en la mesa mi primera oferta chispas. Es de la empresa que me ha visto 2 veces, la pequeña. No está nada mal, es un proyecto interesante, y aunque incluye viajar es poco, y la gente parece maja. Estoy por aceptarla y acabar con todo el proceso de búsqueda de una vez. Lo único que me para es algo que me dijo una amiga cuando llegamos aquí: no aceptes la primera oferta. Bueno eso y que está un poco lejos, LUAS + 25 minutos andando.

Lo he estado pensando todo el fin de semana y supongo que hoy aceptaré. Espero no arrepentirme.

Lo que va de año (I)

Resúmen de mi búsqueda de trabajo estas últimas dos semanas: primera semana.

Empecé la semana enviándole mi CV a un recruiter que me recomendaron con el que tuve una entrevista bastante amena al día siguiente. Se nota que está especializado en IT, y sabe de lo que habla. Da gusto encontrarse con alguien así de vez en cuando.

Por desgracia, hay recruiters bastante menos serios. Por ejemplo, uno que parece ser que ese mismo jueves me había concertado una entrevista con otra empresa, pero el tío metió la pata y les envió otra Beatriz en mi lugar (me hubiera gustado verle la cara, administrativa ella, cuando le dijeron que dos técnicos en java iban a entrevistarla, pobre). Pues no me llama luego el tipo y me pregunta a mí si ese día no tenia una entrevista en tal sitio, pensé que si él no lo tenía claro menos lo iba a saber yo! Desastre de hombre.

Para acabar la semana, ese viernes tuve una entrevista con una empresa muy interesante. Las dos personas con las me entrevisté dedicaron la mayor parte del tiempo en verderme la empresa y el proyecto, y estaban más interesados en mi parte humana que en la técnica. Fué una entrevista un poco inusual, pero muy cordial.

Tengo que decir que a esto se añade un resfriado de tres pares de narices que me traje de España y que me ha tenido en cama todo el tiempo que he estado en casa. De hecho todavía no estoy bien, y voy a base de jarabe y frenadol. Ha sido la quincena ideal para hacer exámenes de java.

El día más deprimente del año

Yo que estaba contento porque por fín parece que volvemos a tener Internet en casa después de una semana y pico con problemas (tenemos que cambiar de proveedor de Internet pero ya), me entero leyendo el periódico amarillento ese que me dan por la mañana en el tranvia que hoy es el día más deprimente del año, todo esto según un sesudo estudio del Dr Cliff Arnall, de la Cardiff University.

El estudio tiene en cuenta, a parte del hecho obvio de que hoy sea lunes, cosas como que el jolgorio navideño ya se ha olvidado, los buenos propósitos de año nuevo ya se han roto, el frío del invierno ya empieza a establecerse y las facturas de las tarjetas de crédito (con las compras navideñas incluídas, no nos olvidemos) empiezan a aterrizar en nuestros buzones como pájaros de mal aguero, cuando aún falta toda una semana para cobrar la paga de enero.

En fin, un cúmulo de desgracias que le pasan al tío éste cada lunes de la última semana completa del mes de enero que le han llevado a tan alarmante conclusión.

Entre los consejos que se dan para hacer más llevadero el día de hoy está trabajar desde casa. Pena que no me hayan avisado antes porque podría haber llamado a mi jefe para decirle que no me esperase, que el poeriódico dice que hoy hay que estar depre.

Bueno, como al final he venido, y hoy para variar no tengo un montón de trabajo, me he decidido a compartir con vosotros estas reflexiones, por si había alguien animado ahí fuera.

Ya estamos de vuelta

Ya estamos de nuevo en la rutina diaria de Dublín; después de más de dos semanas de vaguear cuesta arrancar, la verdad, sobretodo cuesta volver a hablar en inglés!! Además, para darnos la bienvenida nos estaba esperando la lluvia, y una avería en el tranvía.

En cuanto a las vacaciones, como suele ser habitual han ido muy bien: nos ha dado tiempo a hacer casi todo lo que hacen los guiris: hemos paseado por la playa, donde nos hemos comido una señora fideuà, hemos ido a Andorra de compras, nos hemos jartado a ibéricos, y nos hemos vaciado la cartera de compras por Barcelona, en fin, mala vida como os podéis imaginar. Sólo nos ha faltado aprovechar que la bebida estaba muy barata para emborracharnos, pero no sé porqué este año no nos ha dado por ahí.

Lo que más nos ha fastidiado de la vuelta es que por culpa de restricciones de peso en las maletas y demás rolletes no hemos podido traernos tantas cosas como queríamos de spain. Al final nuestras reservas estratégicas se han limitado a embutidos, dejando atrás con mucho dolor de nuestro corazón las latas de berberechos (damn it!). Pero bueno, espero que esto que nos hemos traído sea suficiente hasta la próxima.

Reservas estratégicas

Ya la tengo

Por fín, después de que en todos los sitios donde miraba me dijeran que no la tenían y que tenían reservas hasta febrero por lo menos (tampoco es que mirase en muchos sitios, la verdad), ayer en un centro comercial de Cornellà la vi. Allí estaba, junto con varias de sus hermanas, encerrada en una vitrina gritando «llévame a casa», como tristón. Al principio pensé, deben ser cajas vacías, como ya he visto en varios sitios, pero entonces, para qué encerrarlas en una vitrina?. Luego pensé, estarán reservadas, no me voy a hacer ilusiones hasta que le pregunte al vendedor. Y para allá que fui, le pregunto, «¿tenéis alguna disponible?» y él me contesta tranquilamente, «sí».

WiiAsí de fácil, sin hacer colas, ni reservas ni correr por los pasillos de ningún centro comercial. Y el resto os lo podéis imaginar, ahora está decorando la parte lateral de mi mueble para la tele y es preciosa.

Ya os contaré en otro post cómo va, no me enrollo más que tengo cosas importantes que hacer 😉

Feliz navidad

Bueno, ya se ha pasado la primera tanda de fiestas navideñas y la hemos superado sin ningún incidente destacable (ya se sabe que en estas fiestas se suelen cometer excesos que después se pagan) y algunos objetivos ya cumplidos: ya hemos visto a casi toda la familia y parte de los amigos (aún nos quedan casi dos semanas de estar por aquí para ver al resto :)) y nos hemos hinchado a comer jamón, cordero y gambas.

Lo único destacable de la Operación El Almendro fue que ryanair ha cambiado la política de equipajes y ahora el límite de peso que se puede facturar de gratix es de 15 kg en lugar de 20. Nosotros no lo sabíamos, claro, y llevábamos más de la cuenta con lo que tuvimos que pagar la diferencia. Eso significa también que de vuelta tendremos que recortar en 5 kg las reservas de jamón que nos pensábamos llevar 😦

En fin, que hoy estamos descansando (entre otras cosas porque como es fiesta en catalunya no se puede hacer nada de nada) y tomando fuerzas para la segunda ronda de compras y ágapes, que empezará mañana mismo (a qué precio estarán las uvas?)

Y por si no volvemos a escribir de aquí al domingo:

¡Feliz año nuevo a todos!

Papa noel ha llegado aqui tambien

Si hace un par de semanas os comentaba que la navidad habia llegado a la oficina, hoy lo ha hecho papa noel. El gerente de la consultora con la que trabajamos se ha puesto un gorro de esos rojos y han empezado a sortear reagalos entre los integrantes del proyecto.

A mi no me ha tocada nada, pero ha estado bien el detalle. Con lo que solian hacer donde trabajaba antes ya no lo comparo, pa que!

Seguimos con las entrevistas

Bueno, pues aquí sigo haciendo entrevistas que acaban por no llevarme a ninguna parte. Esta semana pasada hice 2, en la primera no me interesó en puesto (se suponía que era para java developer, pero sólo en 30% del tiempo, el resto se trataba de formatear ficheros de entrada/salida y cosas por el estilo) y en la segunda no les interesé yo a ellos (según dicen querían a alguien que tuviera experiencia en proyectos de larga duración, flipo con la excusa).

También tuve feedback de otra entrevista que realmente me interesaba, y que me ha contestado que tienen otro candidato más fuerte tecnológicamente. Estos al menos te lo dicen claro. Una pena, la empresa tenía muy buena pinta.

Y un recruiter me ha informado por mail de que me ha conseguido una entrevista para una oferta a la que me ha apuntado sin mi permiso, que ni siquiera me había enviado la especificación previamente, cuya empresa está ubicada lejos, y con la desfachatez de decirme que no había podido hablar conmigo por teléfono porque yo no estaba disponible. Para más señas, la entrevista era el día 22, día que espero estar escuchando a los niños de San Ildefonso. Obviamente he tenido que declinar la invitación. Odio que hagan eso, acabo quedando yo mal con la empresa por la incompetencia de estos tipos; y si algún día me interesase entrar en esa empresa tendré las puertas cerradas, para ella yo les he dejado tirados.

Vamos que me he quedado bastante desanimada, parece que esto sea el cuento de nunca acabar. Sé que las cosas se paran para Navidad, así que no quiero pensar más, ya seguiré buscando cuando vuelva de vacaciones con enegía renovada.

De momento me concentraré en organizar el planning de estos quince días, en cuadrar las visitas a los amigos y familiares, las comilonas extra-días-señalados que nos debemos txm y yo (esa fideuà en la playa, esa fondue en el borne, ese sushi en condiciones, ese carpaccio de ternera imposible de encontrar por aquí…) y las compras tanto de reyes como de cosas a traer, a saber: lentillas y su líquido correspondiente, tijeras de cocina (aquí no encuentro las que busco, esa con los dientes en medio), sal de fruta (en algo se tiene que notar que me hago vieja), reservas de embutidos (y berberechos, mejillones…) y la revista El Jueves (la subscripción es demasiado cara desde aquí).
Por último debería ir al peluquero, aún no me he atrevido a ir aquí; sé que un día no muy lejano lo tendré que hacer pero de momento me escaqueo (el tema peluquería en dublin merece un post aparte).
Y además tenemos la intención de pasarnos un día por Andorra, a comprar y a disfrutar del agua en Caldea.

No sé si nos dará tiempo a todo, pero se intentará.

Todo esto contando que el coche funcionará con la batería que espero le haya puesto mi cuñado este fin de semana (a pesar de que la familia va de vez en cuando a moverlo, la batería ha muerto). Tengamos fe.