Parece que ya ha llegado el momento de tomarse las cosas en serio. El pingüino va a venir en unas tres semanas estemos listos o no. Más nos vale acabar de hacernos a la idea. Para empezar, según nos ha dicho hoy el médico, ya pesa 3.1 kilos y se mueve mucho. Todo sigue estupendo, y no me tengo que preocupar por nada.
Por otro lado esta es mi última semana en el trabajo, ganas tengo ya de pillar la baja, y tengo que acabar mil cosas. No es que me estresen mucho, lo que no acabé se quedará así, pero no tengo tiempo casi ni de respirar. Tengo pendiente varios mails, y apenas puedo dar señales de vida 🙂
No se puede decir que nos haya entrado el síndrome de «hacer el nido», en nuestro caso más bien es el síndrome de «que nos pilla el toro» y es que como no empecemos ya no nos va a dar tiempo.
Así que nos va tocando empezar con las preparaciones varias. El fin de semana pasado estuvimos montando la sleepi en modo mini-cuna (lo malo de comprar cacharros multiusos es que ahora tenemos una pedazo de caja con el resto de piezas de la cuna ahí estorbando) y empezando a preparar la bolsa de cosas que hay que llevar al hospital.
Este finde hemos ido a busca el maxicosi que teníamos encargado (color urban breen, super fashion, cosas de txm) y nos hemos dedicado también a vaciar el trastero, ya que básicamente estaba lleno de cajas de cacharros electrónicos (eso tiene que ser otro síndrome «acumulación de cajas vacías de cacharros electrónicos y cables varios» también cosas de txema) a ver si podemos aprovecharlo mejor.
Sólo nos queda esperar que nos traigan la cómoda para la ropa del pingüino y el cambiador/bañera, que ya están encargados, y creo que ya tenemos lo básico cubierto.
53.297400
-6.288180