El Concilio

Este fin de semana pasado en un lugar secreto de la provincia de Teruel* se reunió el concilio freaker.

Aquí podemos verlos durante un receso:

Un minipunto para el que adivine de qué temática iba la fiesta ;p

A parte de subir un nivel en cosplaying, nos dio tiempo a visitar Albarracín, que es un sitio muy chulo:

Vamos, un fin de semana agotador, pero muy divertido, vale la pena hacer un sarao de estos de vez en cuando.

* No haré el chiste de “secreto e inexistente de Teruel”** porque está muy sobado.

** Ya hiciste el chistecito***

*** Shup up!

Energías renovadas

Aquél que dijo lo de “volver de vacaciones con energías renovadas” es que no hacía el mismo tipo de vacaciones que nosotros, claramente.

Y es que, después de pasar una semana en Barcelona yendo de un lado para otro y otra semana en Portugal todo el día piscineando y castigando el hígado y el estómago, de energía no nos queda mucha.

En Port Aventura nos llovió, esa es nuestra suerte. Al menos la lluvia nos proporcionó un bonito doble arco iris perfectamente alineado con el arco principal de la Shambhala, que, cosas de la vida, me pilló haciendo cola para subir al Angry Bacon y sin la cámara conmigo. Así que triste foto con el móvil para inmortalizar el momento, ains:

Sí, hay un segundo arco iris a la izquierda del que se ve, si te esfuerzas mucho puedes llegar a imaginártelo

Por cierto, ambas montañas rusas im-presionantes.

Lo de Portugal fue más relajado, la verdad, pero pasarnos todos los días jugando a juegos de mesa hasta altas horas de la noche tampoco ayuda a lo de la renovación de la energía que decíamos. Eso sí, cómo nos reímos!

La obsesión de este año, como la de todos los que vamos a Portugal, han sido los pasteles de nata (Natas para los amigos), que desaparecían de la nevera a una velocidad pasmosa. Tal ha sido la obsesión que el domingo, ya de vuelta, fuimos a comer al Avoca y allí estaban esperándonos:

natas obsession
Naturalmente las tuvimos que probar, para comparar (por la ciencia!) y llegamos a la conclusión de que el hojaldre de Avoca es mucho mejor que el de Pingo Doce, pero el relleno no era tan sabroso; la búsqueda de la nata perfecta continúa…

Post post-vacacional

La semana pasada estuvimos en bcn, disfrutando del tiempo,

Olivitas
los amigos,
Munchin Quest
y la familia.

Ha sabido a poco, como siempre, en especial con los amigos a los que sólo hemos podido hacer un par de visitas relámpago.

Esta semanita también ha servido para que Alan se soltara un poco más con el castellano, o al menos a mí me parece que ahora está más charlatán que antes de las vacaciones. También nos contaban en la guarde ayer que estuvo explicando sus aventuras en castellano, a lo cual las pobres chicas flipaban; sabían que hablaba de las vacaciones porque entendían palabras sueltas como “abuela” y “abuelo”, aunque no entiendieron el conceto avanzado de “tieta” ;P

Al menos a la vuelta hacía sol, aunque alguien se había dejado la puerta de Dublín abierta y los vientos huracanados hacen bajar la sensación térmica, a ver si la cierran ya.

Salimos de la isla!

Por los pelos.
Después de varios días de vuelos cancelados por la nieve, esta mañana fuimos hacia el aeropuerto esperando salir con bastante retraso, pero al final nos hemos librado con sólo media hora de retraso. Eso sí, había unas colas enormes para facturar.
Pero lo importante es que ya estamos fuera, lo cual después de que ayer por la tarde se pusiera el día chungo y empezara a nevar otra vez no estaba muy claro.
Ya veo las torres cafre por la ventanilla, prepare for landing  woohoo!

Off to…

Ya tenemos todo preparado para las últimas vacaciones del año, navidad a parte claro (aunque esas no las considero vacaciones sino más bien una maratón de comilonas y reuniones familiares).

Una semanita y pico que esperamos sea de relax: comer, pasear, dormir (ah no, tacha esa última) y quedar con unos cuantos amigos a los que hace meses (años en algunos casos) que no vemos. Y al final, una boda (así es como se han de acabar unas vacaciones, con una fiestorra).

Hasta la vuelta!

Este va a ser nuestro itinerario, esperemos que Alan no se disguste con tanto coche

Se acabó lo bueno

Pues ya estamos de vuelta de las vacaciones, qué se le va a hacer. El domingo volvimos a Dublín después de tres semanas de vacaciones por Barcelona, en las que hemos pasado mucho color, hemos comido mucho y hemos visto a un montón de familia; nada como un bebé nuevo para que venga a visitarte gente que hacía lustros que no sabías nada de ellos.

Pese a estos pequeños inconvenientes, podríamos decir que las vacaciones han estado bien; aunque no hayamos ido a ningún sitio especial hemos visto a amigos y familiares, que era el principal objetivo, hemos ido a la playa, aunque menos de lo que queríamos, y hemos vuelto con unos kilitos de más, lo cual es imprescindible en cualquier periodo vacacional que se precie.

Alan se lo ha pasado en grande, todo lo nuevo le fascina y, claro, allí todo era nuevo; la gente, las cosas, los lugares… Lo único que le ha fastidiado era el calor, que le hacía estar muy tontín a veces, y los inevitables viajes en coche, teníamos que aprovechar cuando estaba a punto de dormirse para meterlo en el coche y entonces se dormía durante el viaje, si no protestaba todo el rato.

Ahora toca volver a la rutina poco a poco, de momento habituándonos de nuevo al clima de Dublín, donde a ratos parece que estemos ya en otoño pero cuando sale el sol aún se puede ir en manga corta por la calle. No está mal, me lo esperaba peor, con un poco de suerte aún se podrá hacer algo en estos fines de semana que quedan de agosto 😀

Resaca de boda

Pues sí, ya hemos vuelto de las últimas vacaciones del año, esta vez, con la excusa de ir a una boda, nos hemos paseado por la parte norte de España: buena comida,

Faves!
Favas!

un clima excelente

Pescando un resfriado

y más de 2100 kilómetros a nuestras espaldas:

VacacionesOct09

La boda por cierto, muy bien, nos lo pasamos en grande, muchas gracias a los novios por invitarnos!

Ahora necesitamos otra semana para recuperarnos, porque, aunque cortas, estas vacaciones han sido intensas nos ha dado tiempo a hacer muchas cosas, hasta a ver a parte de la familia y todo.