Ayer fue Halloween, que aquí se celebra como una fiesta grande principalmente para niños. Como aquí las fiestas las suelen pasar al lunes, para tener fines de semana de tres días (y de paso evitan el efecto “puente” al que tanta afición hay en España) este finde ha sido de los largos, cosa que hemos aprovechado para irnos a dar una vuelta por el countryside, más concretamente por el Noroeste.
Nunca habíamos estado en Irlanda en esta época del año y la verdad es que es incluso mas espectacular que en verano; el eterno verde se transforma en tonalidades de amarillo, marrón, rojo, naranja, … Realmente muy recomendable si no fuera por el frío que empieza a hacer. Aunque ciertamente valió la pena darse un paseo en coche, calentitos, admirando las sorpresas que nos deparaba el paisaje otoñal, como por ejemplo esta arboleda entre Sligo y Leitrim:

Sí, habéis visto bien, un auténtico triskel celta dibujado con árboles. Tuvimos que parar el coche y mirarlo dos veces para convencernos de que no era una visión inducida por alguna sustancia que flotase en el aire. Realmente hay que estar aburrido para dedicarse a plantar árboles de dos tipos distintos en una colina para ver el simbolillo cuando llegue el otoño (de aqui a n años claro, porque estos avetos no crecen en un solo verano).
Otro ejemplo mas de la paciencia con que se toman aquí las cosas ;). Hemos dejado esta foto y alguna otra de paisajes otoñales en el fliker. A disfrutarlas.



