Ranelagh, main street, conversación real, sábado a las 0:25 am:
Garda: Good night, have you been drinking tonight?
Yo: No.
Garda: That’s fine then, go ahead.
Yo: eeeeeh, thank you.
Ranelagh, main street, conversación real, sábado a las 0:25 am:
Garda: Good night, have you been drinking tonight?
Yo: No.
Garda: That’s fine then, go ahead.
Yo: eeeeeh, thank you.
Las luces en Grafton St. están ya encendidas y ayer en el Tesco ya ponían canciones navideñas en el hilo musical… lamentable
Este finde pasado era el puente de halloween (aunque esta vez la fiesta propiamente dicha se celebre el próximo sábado 31) y como no teníamos ningún plan pero tampoco nos apetecía quedarnos tres días aburridos en Dublín decidimos probar a hacer una excursioncilla a nuestros vecinos del norte.

La idea era empezar a mirar cosas para el pingüino, que ya empieza a tocar, y comprobar si sigue saliendo mejor de precio, pese a que dicen que los precios están bajando en la república. Y la verdad es que sólo con un par de chorradas que compramos ya habíamos más que amortizado el viaje. Será porque en el mothercare (a partir de ahora mothercareros) de dublín aplican una conversión libra – euro muy particular, o porque en UK hay más opciones donde ir a comprar y hay algo más de competencia, pero la diferencia era importante en muchos artículos.
Después del sábado de compras el domingo lo pasamos en un Spa, para recuperar fuerzas.

El hotel en sí está bien, aunque la habitación que nos tocó estaba un poco anticuada (y el armario tenía unas manchas sospechosas que hubieran hecho las delicias de cualquier aprendiz de CSI con un bote de luminol). Eso sí, a mí el Spa me gustó mucho, y me dejaron la espalda como nueva, perfectamente repetible.
Una de las curiosidades que vimos en Gijón (a parte de que pongan las Baked Beans en la estantería de la fabada como si fueran platos remotamente relacionados) es un centro comercial que tiene plazas reservadas para las embarazadas:

Todo un detallazo de su parte.

Bueno, después de mucho deliberar y de repasar páginas y páginas de nombre de niño, nos congratula anunciar que ya hemos elegido un nombre para el pingüino.
La cosa ha sido complicada, más que nada porque teníamos unos cuantos requisitos, a saber:
Además, elegir un nombre que es para toda la vida es una responsabilidad, oiga, los niños deberían nacer con un número de serie y que luego ellos decidan cómo quieren llamarse cuando sean mayores (unodosochosietecinconuevecuatroséeeis suuuube p’arriba!! bien pensado, no lo acabo de ver).
Así que, después de descartar casi todo el santoral español, porque la mayoría se caían por el punto 1 o por el 2, y los que quedaban eran demasiado bíblicos para nuestro gusto (y que además suelen caerse por el punto 3), y el catalán, ya que la mayoría son los mismos al venir del latín, tuvimos que recurrir a opciones más exóticas como los celtas o los vikingos.
Para seguir la coña del pingüino pensamos que el bonito nombre escandinavo Linus podría ser un candidato, pero a bea no le convenció ;).
Así que seguimos buscando y al final se llevó el gato al agua Alan.
Algunas webs lo clasifican dentro de los nombre célticos aunque en Behind the Name (que parece que saben de lo que hablan) lo incluyen sólo como escocés, inglés y bretón. Por cierto, el significado más extendido es «guapo», que seguro que le va a venir como anillo al dedo 😉
A modo estadístico quedó en la posición 83 de nombres más puestos en catalunya en el 2007.
Pues sí, ya hemos vuelto de las últimas vacaciones del año, esta vez, con la excusa de ir a una boda, nos hemos paseado por la parte norte de España: buena comida,

un clima excelente

y más de 2100 kilómetros a nuestras espaldas:

La boda por cierto, muy bien, nos lo pasamos en grande, muchas gracias a los novios por invitarnos!
Ahora necesitamos otra semana para recuperarnos, porque, aunque cortas, estas vacaciones han sido intensas nos ha dado tiempo a hacer muchas cosas, hasta a ver a parte de la familia y todo.
Esta semana pasada hemos tenido una repetición del verano y como hacía tan buen tiempo decidimos que habría que aprovechar y hacer una excursión por los alrededores. Así que el domingo quedamos con unos amigos y nos fuimos a Castletown house, una de las atracciones turísticas incluídas dentro del programa de la heritage card.
Al llegar nos encontramos con el siguiente panorama:

Parecía que nos adentrábamos en una casa encantada más que en una atracción turística. Vamos, que nos tocaba caminar porque parecía que en coche no se podía pasar. De todas formas, no nos importó caminar en un día tan espléndido hasta la impresionante casa de estilo palladiano:

La visita a la casa es guiada y realmente interesante (lástima que dentro no se pueden hacer fotos) por lo que la visita es muy recomendable. Además, este mes hacen conciertos de música clásica, y durante la visita pasamos entre los músicos que estaban ensayando. No nos quedamos al concierto porque al acabar la visita había hambre así que nos fuimos directos al restaurante y comimos tomando el sol en el jardín.
El sitio estaba muy concurrido ya que tiene unos terrenos muy amplios por los que pasear, con su propio templo, redecorado por los grafiteros locales:

E incluso su propia ciénaga pantanosa:

Aquí estamos de nuevo, después de nuestro tercer parón vacacional del año.
Lo malo de fraccionar tanto las vacaciones es que luego te toca enfrentarte a la vuelta al trabajo más veces de las que a uno le gustaría. También el que a ser tan cortas no da tiempo a ver a toda la gente que querías ver, una pena.
Al menos, cuando vuelves puedes empezar ya a pensar en las siguientes, que en este caso serán de aquí a muy poco, a finales de este mismo mes, si es que consigo ponerme y comprar los billetes de una vez…
Han pasado unos días ya desde mi cumpleaños, aún no me he acostumbrado a la nueva cifra, pero he tenido algo de tiempo para reflexionar sobre el tema.
Este año sí que voy a vivir aquello de año nuevo, vida nueva. Y no es que no haya sufrido cambios anteriormente, que he vivido unos cuantos. Pero es que el cambio que se avecina va a ser de los definitivos 😉
Me temo que ha llegado el momento de abandonar el ciclo de cambios radicales cada 3-4 años y empezar un ciclo muuuuuuucho más largo, echar raíces y madurar, que dicen algunos.
Naaah, pero qué digo? Seguramente de aquí a 3-4 años tocará volver a sacar el mapamundi y los dardos; si el pingüino tiene que aprender otro idioma ya lo hará, y probablemente mucho más rápido que nosotros. Lo que es seguro es que no me veo viviendo para siempre en este bendito (y no uso esta palabra como un cumplido) país.
En resumen, fin del capítulo actual, empezamos nuevo capítulo y de aquí a 3-4 añitos (si no antes) a revisar el plan de fuga 😀
Y no lo digo porque haya sido un año magnífico (que tampoco puedo quejarme) sino que me refiero a que hace un año que nos sacamos la unlimited y para celebrarlo voy a comprobar si nos ha salido a cuenta la broma o nos hubiera ido mejor pagando por todas y cada una de las entradas de las pelis que hemos ido a ver. De paso os dejo un comentario de lo mejorcito de la cartelera 2008/2009 (a veces no sé porque voy a ver algunas cosas):
Ufff, justito. Teniendo en cuenta que aquí cada entrada de cine vale 10 eurazos y que la unlimited cuesta 20 al mes, 24 había que ver en un año para que salga a cuenta, nos hemos quedado ahí-ahí. Bueno las pelis 3D valen 12 y pico así que eso ayuda a bajar la media 🙂
En fin, le daremos otra oportunidad este año, y a ver si conseguimos ver menos basura.